miércoles, agosto 23, 2006

La auto soledad

Estos dias en especial no se pq he sentido un vacio, pero no se trata de comer mucho, sino de sentir a mis amigos bien lejanos, al menos a los q mas estimo y de otros q no se q destino habran tenido y no tengo ni pistas de ellos (ella), si es cierto q cuento con muy buenos amigos, demasiado buenos para lo q les brindo de amistad muchas veces, pero no es lo mismo pensar o saber q ciertas personas q te importan te estan dejando al margen de sus vidas por una u otra razon.

Tal es el caso con 2 amigas, la mas cercana la he visto poco ultimamente y hablado casi igual o menos y cuando el hablo o no me contesta o me dice q esta ocupada (lo cual puede ser cierto), pero por igual se siente desagradable el hecho de q alguien con quien compartias muy seguido de repente te diga cosas como: "hoy si voy a hacer lo q debi hacer desde el principio, o uds (vos) solo me distraias(n)", se siente como una especie de forma de decirte "estorbo" o "mala influencia".

En el otro caso una amiga enferma de la cual no se nada, ni tengo esperanzas de saber, por el hecho q te digan "me gustas, te quiero, etc", pero no poder corresponder tales sentimientos por no sentir lo mismo, y por tal razon deciden apartarte de su vida completamente.

Estos 2 casos pueda q se solucionen y ojala asi sea lo mas pronto posible, aunq tampoco es el fin del mundo, solo q da una especie de desilucion saber q poco a poco una amistad tan buena se este yendo a la deriva, se q pasa, todos los dias, a muchas personas, pero vivirlo es terrible, sobre todo si estimas mucho a esas personas y las hacias llamar "mejor(es) amiga(s)".

En fin, todo tiene solucion aunq en este caso la mejor sea esperar.

que ondas bisha!!!

jelou gente... les comento que tengo la intención de escribir una serie de cuentos... a mí me gusta la idea inicial, pq es algo muy de este país... espero q lleguen a agradarles y pues... les voy a dar la introducción:

Un día de invierno, en que irónicamente hacía un tremendo calor, me dedicaba a mis labores cotidianas cuando sonó el timbre de la puerta. Dejé un momentos mis que haceres y me dirigí a la entrada.

Al abrir la puerta, me encontré con un desconocido, un anciano ya muy maltrecho por los años y las aventuras de su vida. Por un segundo no supe que pensar más que -de seguro me ofrecerá algo o al contrario me pedirá- Estaba algo ocupado por lo que en tono desinteresado le pregunté: "en que le puedo ayudar?" -A lo que él contestó en voz baja: "disculpe señor, tendrá usted algo de comer que le haya sobrado?" -pues, como no me llevaría mayor tiempo conseguir algo en la nevera, le dije me esperara, cerré la puerta y cuando estaba ya de regreso no lo encontré parado a la puerta, sino a la orilla del jardín, sentado en su bolsa, la cual llevaba en hombros y que por lo visto era todo lo que necesitaba en su vida, estaba bajo la sombra del palito de almendras. Me incomodó un poco, pero igual sentía que quería descansar un momento de las estresantes labores, supuse que a cambio me ofrecería limpiar el jardín o barrer la entrada, pero no tenía la intensión de pedirle nada a cambió. Su mirada fija al vacío, me llamó la atención...